El verdadero cuidado del yeso

Si te llegas a quebrar un hueso, deberás utilizar un yeso, lo cual te ayudará a sostener y proteger la lesión mientras se cura. Sin embargo, el cuidado de un yeso es lo que determinará si funciona o no.

La principal utilidad del yeso es inmovilizar una parte del cuerpo. La colocación del mismo, estará a cargo de un médico, enfermera o técnico ortopédico. Por lo que, el procedimiento comienza con la colocación de una media liviana, seguida por una capa suave de algodón suave y finalmente por el yeso o la fibra de vidrio.

En las patologías traumatológicas el yeso es muy frecuente, especialmente en los niños y personas de la tercera edad. De ahí se origina la importancia de conocer los cuidados que hay que tener presente para la buenas evolución del paciente y evitar complicaciones.

¿Cuántos tipos de yesos existen?

Existen una gran variedad de yesos, los cuales se hacen a la medida para ajustarse a las extremidades lesionada y sostenerla. Los principales tipos de yesos son:

  • Yesos Tradicionales. Estos son los encargados de moldear para algunos usos que los yesos de fibra de vidrio. Adicionalmente, son los más económicos.

  • Yesos de fibra de vidrio. El material de estos yesos es plásticos, estos suelen ser más livianos y duraderos que los tradicionales. Además, los rayos X atraviesan mejor los yesos de este tipo, lo que le facilita al médico examinar los huesos de tu hijo cuando todavía tiene la persona tiene puesto el yeso.

¿Por qué yesos y félulas?

Los yesos están diseñados para aliviar el dolor mediante la limitación de los movimientos. Además, ayudan a evitar que la zona lesionada se mueva. Lo que permite que la lesión se cure mas rápido sin riesgo de nuevas lesiones.

La cantidad de tiempo que usted deberá usar el yeso o la férula depende del tipo de lesión. Además, depende de la gravedad de la lesión.

Por lo que sí mantiene el yeso en buen estado, puede permanecer durante varias semanas y el médico le dirá cuándo se retirará.

¿Cómo cuidar el yeso?

Una vez te acostumbres al yeso, es importante que lo mantengas en buenas condiciones. Esto contribuirá a su recuperación. Sigue estos pasos, lo cual te serán útiles para el cuidado de tu yeso.

  • Los yesos no pueden humedecerse ya que se debilitan y el toque con la piel puede causar irritación. Debes colocar dos capas de plástico o compra protectores impermeables para mantenerlo al momento de ducharse.

  • No debes caminar el yeso hasta que esté completamente seca y dura, pues la fibra de vidrio tarda aproximadamente una hora en secarse, mientras que el yeso necesita dos o tres días.

  • Evita arrancar los bordes ásperos del yeso, y mucho menos cortarlos, antes de que tu médico lo indique.

  • Debes supervisar el estado de la piel que se encuentra alrededor del yeso, ya que, si la notas rojizas o se abre alrededor del yeso, debes comunicarte inmediatamente con tu médico.

  • Mantén el interior del yeso libre de suciedad, arena y polvo.

  • No utilices objetos como ganchos de ropa para rascarse la piel que se encuentra dentro del yeso. Así como, no debes aplicar talco o desodorante sobre la piel con escozor.

¿Cómo remover un yeso?

Una vez cumplido el tiempo estipulado para que el yeso cumpla su objetivo, es el momento de decirle “adiós, yeso”, pero esto no termina aquí, ya que tardarás un tiempo en recuperar plenamente la normalidad.

Mientras tanto, necesitarás dedicar al miembro afecto un poco más de atención y evitar algunas actividades físicas.

Tras la desaparición del apoyo que proporciona el yeso, la gente suele notar rigidez, dolor e hinchazón en la extremidad previamente enyesada. Asegúrate de proporcionar el apoyo necesario a tu extremidad mientras se sigue curando y ve utilizándose de forma gradual.

Empieza con movimientos pequeños, breves y fáciles y avanza progresivamente hasta acabar utilizando la extremidad al completo.

Mantén suave tu piel y contribuye a acelerar su proceso de curación aplicando una loción hidratante tras limpiar el área previamente cubierta por el yeso. Esto también ayudará a que te deje de picar.

Si te acaban de quitar el yeso de una pierna, evita afeitarte el pelo que la cubre durante aproximadamente tres días para que la piel tenga tiempo para recuperarse.

Cuidar un yeso no siempre es fácil. Recuerda que si cuidas de él podrás sentirte más cómodo durante el proceso de curación.

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