¿Por qué deberías hacerte un chequeo médico anual?



Un chequeo médico es un examen físico completo; incluye una variedad de pruebas según la edad, el sexo y la salud de la persona.


Beneficios


Las pruebas de detección de heces pueden ser una visita de rutina al médico, pero estas pueden ser de suma importancia para mantener su salud.


Estas evaluaciones ayudan a evaluar su estado de bienestar y a diagnosticar cualquier problema potencial que pueda estar surgiendo. Son una excelente manera de ayudar a identificar cualquier dolencia o problema en su etapa inicial, lo que hace que el tratamiento sea mucho más fácil.


Hay algunas enfermedades que son muy insidiosas y su progresión no se pueden rastrear muy bien a menos que el paciente tenga exámenes de salud con frecuencia. Esto hace que sea crucial y que uno se haga un chequeo médico regular para asegurarse de que no se pierda la identificación de enfermedades potencialmente mortales.


Esto se vuelve aún más importante si tiene un estilo de vida que lo hace propenso a los riesgos para la salud.


Los controles de salud regulares son parte de la rutina de ejercicios. Esto es tan importante como hacer ejercicio con frecuencia y es tan esencial como comer bien para ayudarlo a mantener un estilo de vida libre de enfermedades.


Los chequeos de salud no son meramente chequeos físicos realizados por un médico, sino que también incluyen pruebas de detección en forma de pruebas de laboratorio y otros escaneos.

Estos forman la piedra angular de los métodos de detección temprana y varían según la edad, el sexo, la salud familiar y el historial.


¿Cuándo es conveniente hacérselo?


Para la Organización Mundial de la Salud (OMS), la frecuencia de los controles depende de la edad del paciente. Por ejemplo, si se trata de un niño o adolescente, se deben realizar con mayor frecuencia (cada 3 a 5 meses) con el ideal de controlar su normal desarrollo. Los chequeos más significativos a esta edad son los dentales, oftalmológicos, al igual que de nutrición y desarrollo.


Por otro lado, los adultos, entre 20 y 35 años, deben realizarse los exámenes médicos de forma anual. A esta edad es vital iniciar una historia clínica, que incluya antecedentes de la niñez y la juventud. Medición de peso y altura, además de la presión arterial. Si es mujer, y ya ha iniciado su vida sexual, es importante comenzar las visitas periódicas al ginecólogo y estar pendiente de cualquier cambio en menstruación, mamas y genitales.


Igualmente, de los 35 a 55 años, los cambios hormonales se hacen más evidentes, por estos motivos es importante brindarle atención a cualquier síntoma para evitar los riesgos de padecer cáncer. Se recomienda visitar al médico o especialista cada seis meses especialmente a los 50 años. Durante esta etapa, es recomendable hacerse una biometría hemática, examen de sangre, general de orina y, en el caso de las mujeres, realizarse una mamografía, papanicolaou, ultrasonido pélvico y perfil hormonal.


Por último, después de los 60 años, los exámenes se deberán realizar con mayor frecuencia, cada cuatro meses es lo ideal. Algunos de los más importantes: orina, placa de tórax y electrocardiograma, al igual que monitorear los niveles de azúcar en la sangre cada seis meses.

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